

A ti que estás a mi lado
cuando todos se van de mi lado.
A ti que llegaste a mi vida
y me has recordado quien soy.
A ti, mi ángel, mi luz;
este poema de gratitud y amor
por los sentimientos que me devuelves
de mi infancia olvidada
y que tú has desenterrado para
por fin darme cuenta quién soy.
No hay gratitud bastante,
ni amor suficiente para dar
por el que yo he recibido.
Tú, que me has despertado de mi sueño,
y mis pasiones me has mostrado.
¡Gracias! ¡Gracias por todo tu amor!
Mi ángel que desconoces tu labor,
y sin ti no soy de nuevo yo,
la nueva mujer valiente,
dispuesta a ser la verdadera.
¡Gracias, mi ángel!
¡Gracias, mi luz y amor!