
Después de tanto tiempo he querido olvidarte.
Craso error cuando el corazón manda.
He querido apagar el fuego
que en mi interior ardía,
mas alguien ha ido avivándolo más cada día.
No he podido dejar atrás los recuerdos,
la imagen de tu rostro con todos sus matices.
No puedo o no sé olvidarte.
Y encima sigo creyendo que nada puede desunirnos,
porque estamos hechos para amarnos siempre.
Como quisiera olvidarte
porque tu silencio me hace daño
y la angustia se hace más grande cuando te veo,
cuando te veo y me miras fijamente, sonriente,
con tus enigmáticos y mágicos ojos negros.
Quiero olvidarte...
Y no puedo.
Marian García.