
No comprendo cómo ni por qué
pero otra vez estoy atada al amor;
a una nueva ilusión,
un nuevo palpito dentro de mí.
Tal vez no sea el hombre indicado
como me suele ocurrir,
mas viviré este tiempo de amor
como si fuera el definitivo.
Otra vez está aquí arañándome
con sus flechas Cupido
mi corazón.
Ni siquiera es mi ideal físico
y, sin embargo, desde que lo vi
sus ojos, su boca, sus palabras
han embriagado mi alma
y paso el tiempo deseando verlo otra vez;
deleitarme con su figura delgaducha
y su sonrisa embrujadora.
Otra vez tengo amor.
Otra vez vuelvo a vivir
gracias a esta nueva ilusión.
Marian García.