Un lugar donde escribir de todo un poco con un espíritu intimista y positivo.

martes, 19 de febrero de 2013

¿Ociosa yo?

Hace unos días una amiga me dijo si hacía algo o dejaba pasar los días.
¡Ni hablar!
Lo que hago es escribir mi novela de amor, suspense, ángeles y seres oscuros. Descubrirme con mis pensamientos vagando por mi pasado intentando comprender lo que debo quitar de él.

Ya me veo quemando papeles donde he puesto el adiós a personas que me han hecho daño, y que el Universo se encargue de ellos.
No puedo sufrir eternamente y ya me toca ser feliz.
Si en el pasado entregué toda mi amistad a quien solamente me manipuló y se hace llamar amiga, debo tenerla lejos.
Y tú, mi amante amigo que en más de tres años no has tenido los arrestos necesarios para decirme un simple "te aprecio". Ni siquiera pido un "te amo" ya; me bastaba ya con un gesto de amistad valiente.

Aunque sigues en mí todavía; ya no es como antes. La pasión te la comiste con tu hermetismo, tu frialdad y tu cobardía. Así que a escribir un gracias por el pasado y un adiós, y a la hoguera como hacían los indios americanos para que lo que quemabas se manifestase.
Es hora de dejar de sufrir y avanzar hacia todo lo bueno que me espera.
Un saludo y un adiós, mi "mejor amiga" y mi "amante amigo".

Marian García.

sábado, 2 de febrero de 2013

Me he querido librar de este sentimiento,
pero eres más fuerte que yo.
Cuando sabes que has encontrado a la persona indicada
negar lo evidente es dar palos de ciego.
No me importa la rima o la métrica de estos versos,
sólo sé que te sigo queriendo...
¡y de qué manera!
Supongo siempre supe que tú eras para mí
como tú sabes también sobre mí,
aunque ese dolor pasado no te deje avanzar
y te pases la vida preguntándote qué hacer con ese amor,
ese sentimiento que te recorre.
Yo sé que me amas.
Lo sé por tus actos cuando me veías,
como apretabas mi cintura cuando me agarrabas;
o esa sonrisa de oreja a oreja de niño disfrutando 
de sus dibujos favoritos.
Espero, espero y espero.
No porque me lo haya impuesto.
No hay nadie en el horizonte y tú estás ahí,
cogiéndome la mente cuando tuerzo el pensamiento
y me acuerdo de nuestro vals y de tus negros ojos.
Así que es fácil esperar porque sólo estás tú.
Pero aunque hubiese otro,
se me hace difícil cómo debería ser para superarte.
Tal vez más hablador.

Me he querido librar de este sentimiento,
pero es más fuerte que yo.
No me puedo negar al amor.

Marian García.