Hace unos días una amiga me dijo si hacía algo o dejaba pasar los días.
¡Ni hablar!
Lo que hago es escribir mi novela de amor, suspense, ángeles y seres oscuros. Descubrirme con mis pensamientos vagando por mi pasado intentando comprender lo que debo quitar de él.
Ya me veo quemando papeles donde he puesto el adiós a personas que me han hecho daño, y que el Universo se encargue de ellos.
No puedo sufrir eternamente y ya me toca ser feliz.
Si en el pasado entregué toda mi amistad a quien solamente me manipuló y se hace llamar amiga, debo tenerla lejos.
Y tú, mi amante amigo que en más de tres años no has tenido los arrestos necesarios para decirme un simple "te aprecio". Ni siquiera pido un "te amo" ya; me bastaba ya con un gesto de amistad valiente.
Aunque sigues en mí todavía; ya no es como antes. La pasión te la comiste con tu hermetismo, tu frialdad y tu cobardía. Así que a escribir un gracias por el pasado y un adiós, y a la hoguera como hacían los indios americanos para que lo que quemabas se manifestase.
Es hora de dejar de sufrir y avanzar hacia todo lo bueno que me espera.
Un saludo y un adiós, mi "mejor amiga" y mi "amante amigo".
Marian García.



No hay comentarios:
Publicar un comentario