He recuperado el blog para escribir desde la sensatez.
Nunca pierdas el tiempo por nadie que no lo merece. Como dicen en dibujos de las redes: "Si no te llama, es que no quiere saber nada de ti". En su caso siempre he creído que era más miedo a sentirse herido y en mis novelas he hecho que sus nombres los llevasen personajes para demonizarlo o hacer un exorcismo sobre su recuerdo.
Pero todo tiene un lado bueno.
Si quiero escribir una historia de amor y desamor sólo tengo que recordar mi propia historia.
Un escritor se alimenta de sí mismo. También de los demás; pero el auto alimento es garantía de éxito_ tal vez poco objetivo_, ¿pero cuándo el amor es objetivo.
Hace poco ha vuelto a aparecer ese recuerdo que me esfuerzo en borrar; y también mi amor por el teatro que fue donde comenzó todo.
Ya tengo el título de una posible historia de amor. Esta historia medio autobiográfica sería la segunda novela. Pero estamos primero revisando el tema de la segunda parte de "El ángel" y la promoción de "Recuerdos perdidos".
Siendo mi blog de poesía no puedo cerrar sin dejar uno.
Ha pasado tiempo desde nuestra última vez;
la mujer enamorada ya no te precisa
y puedo vivir sola sin ti y sin nadie.
Es triste, sí;
pero como dicen mejor sola
que vivir sin aire junto a alguien.
No hay nada que nos una.
No eres mi complemento y tras la pérdida
de los años en que estuve embrujada,
veo todo de otra forma.
Más serena y analítica estudiando cada detalle.
Ahora sé que nada nos une
excepto unos segundos de miradas.
Sin embargo no soy tu tirita.
Tal vez si te curas tomaré ese café
que un día me negaste.
Marian García Jimeno.



No hay comentarios:
Publicar un comentario