
Tras días de confusión en temas espirituales hoy los cánticos de los niños de la iglesia me han emocionado y he visto que en mi reflexión no debo aparcar los buenos recuerdos: el día que tomé la decisión de cambiar de religión, mi bautismo por inmersión ayudada por un hombre que sufre ahora un cáncer, y tantas experiencias bellas vividas en mis veintidós años de miembro SUD.
Reconozco que la oposición de la familia que desconoce cómo son mis hermanos de fe(más por miedo y por ver que me he saltado la tradición que por razones inteligentes)ha podido hacer tambalear mi voluntad.
Sin embargo; hoy he descubierto que no puedo analizar las cosas para un futuro mejor sin ver el pasado.
Marian García.
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