
Todavía recuerdo tu mirada
y me pregunto dónde está tu barco.
Todavía el sabor a sal
siento en mi corazón.
La luz de tus azules ojos.
Todavía siente mi corazón
como tus bromas románticas
laten en mi corazón.
Todavía escribo versos
pensando en el amor incompleto.
No sé dónde estás pescando
mi pescador de corazones;
mas sé que como yo estás deseando
que una vez más la Luna
nuestros corazones ilumine.
En mis pensamientos está la ilusión
de volver a ver tu mirada de sal.
En mi alma sigue el recuerdo
del barco del amor tuyo.
Todavía estás en mi mente.
Allá donde estés, mi marinero,
recuerda que está parte de mí.
Marian García.
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