Un lugar donde escribir de todo un poco con un espíritu intimista y positivo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tú, mi pasión verdadera.


Otra vez tus manos en mi cintura.

Otra vez sintiéndome viva

cuando tu negra mirada me traspasa.

Te siento dentro de mi alma

y sé eres mi definitivo amor.

Se terminó la búsqueda eterna

del amor que tanto añoro.


No sé cómo acercarme a ti

y decirte que no temas decirme

lo que tu corazón siente.

Estoy abierta a ti, a tu amor,

a la pasión que ninguno puede dominar.

Estoy abierta a tus besos, tus abrazos;

ven conmigo y paseemos por la playa.


Otra vez tus manos en mi cintura;

otra vez tus ojos en los míos.

Te quiero y no lo oculto.

Te quiero y no lo niego.

Paseemos abrazados por el mar

sintiendo la brisa del atardecer

y sintiendo nuestros cuerpos.


Otra vez tus manos en mi cintura

otra vez tu mirada hermosa en la mía.


Marian García.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Dolor por la espera que desespera.


Me siento hoy mal.

Tu sonrisa me miró

y mi cara volví.

¿Por qué soy tan tonta

dejando que tu mirada

se fuese sin mi mirada?

Tanto tiempo deseando verte,

y cuando me miras

me dejo llevar por un inútil enfado.

Siendo tú mi amor, mi sueño,

mi luz en cada día;

y mi ánimo desanimado

a ti, sin culpa, te hirió.

Te deseo a mi lado,

en momentos dulces o amargos;

ser consuelo el uno para el otro

y tus ojos negros alegrar mi corazón

cuando la negrura se hace dueña de mí.

Este sentimiento de culpa

por el daño que te he inflingido

siendo tú, mi amor, inocente

de este mi malestar, mi desánimo,

no se irá hasta ver de nuevo tus ojos

y tu mirada sonreírme

y devolverte mi sonrisa otra vez.


Perdona, mi amor,

este mal genio mío

que a veces se apodera de mí

y en dolor por la espera que desespera.

Perdona, mi amor,

por esta enamorada desesperada.


Marian García.

lunes, 16 de noviembre de 2009

POEMA DE AMOR VISUAL.


No puedo negarlo

que cuando nos vimos

entre nosotros chispas saltaron.

No puedo evitar reconocer

que eres un amor visual,

mas sé que eres mi amor real.

No puedo evitar este sentimiento

que calienta mi cuerpo

cuando las hojas

de los árboles caen amarillas.

Eres mi flechazo de invierno

y mi amor de mi madurez.

Cuando las miradas se cruzan

más que palabras se dicen.

Tú tampoco puedes negarlo, amor:

como yo sientes en ti

la electricidad del amor

que trae paz a almas heridas.

Trae amor, quitate el miedo,

búscame con tus manos

y recorre mi cintura

como hiciste la primera vez.

Sin miedo, amor,

pues yo te prometo mi sí quiero.


Marian García.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Levanta el ánimo, mi amor.


El otro día te vi cuando al teatro fui. Te quise mirar para que ese rostro triste por lo que estás pasando se borrara. Supongo que rodeada de tanta gente a mi lado no te apetecía sonreír. Yo también quiero intimidad, respeto y discreción.

Me siento tan mal.

Quisiera no haber visto a un hombre envejecido unos 10 años pues recuerdo que tenías alguna cana pero tu pelo era en el fondo tan oscuro como tus expresivos y chispeantes ojos negros. Pero estaba gris y tu cara estaba más a la altura del suelo que erguido como debe estar un actor según me enseñan en las clases.

No vi la obra pero te vi a ti y desde entonces mis oraciones se elevan al cielo por ti. Sé que serás bendecido pues mi Dios siempre me ha escuchado.

Dice mi galleta de la suerte que debo decirle a alguien que lo quiero, ¿pero cómo te digo lo que siento si estás en otro mundo y cuando estás junto a mí te alejas para que nadie sepa de tus sentimientos? Quisiera consolarte y animarte; pero no sé cómo hacerlo si te haces inaccesible.

Por mi parte; tienes mi apoyo y lucharé contigo por lo que nos une: el teatro.

Aunque no puedo decírtelo a la cara lo escribo aquí:

Te quiero y sé que eres mi amor definitivo. Te amo.


Marian García.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Yo sé que eres mi amor.




Yo sé que eres mi amor.


Sé que esta espera larga


sus frutos tiene en tus negros ojos.


la luz de la Luna ilumina tu rostro


y el mío hace sonreír.




Atrás quedaron las tristezas,


las añoranzas y nostalgias


de amores mal pagados.


Ahora; en esta madurez mía


descubro por fin el amor verdadero.




Yo sé que eres mi amor


y estás frente a mí dándome cariño.


La espera sirvió la pena


para dos almas que han sufrido


y están unidas ahora por el Universo.




Yo sé que eres mi amor eterno


y nada ni nadie cambia eso.


Tus ojos negros, mis negros ojos


se han cruzado y se han enganchado


y nada detiene la pasión que vivimos.




A pesar de lo que digan


nada detiene este fuego


de dos almas enganchadas


desde el primer momento,


la primera mirada.




Yo sé que tú eres mi amor


y yo el tuyo.




Marian García.