Un lugar donde escribir de todo un poco con un espíritu intimista y positivo.

viernes, 30 de abril de 2010

Diciendo otra vez adiós.


Yo no sé qué pensar ya de tus silencios. hace ya que escribí mis cartas desesperadas, y ahora me vienen que todo puede haber sido un juego tuyo; tus miradas, tus sonrisas, tus manos oprimiendo mi cintura; y puedas tener a la vez de la química conmigo, un amor más seguro.

Puedo competir con tu pasión por el teatro pues no es rival para mí, pues yo también vivo por las Artes Escénicas; pero si hay otra mujer eso es algo aparte.

Como siempre; me retiraré sin luchar. No nací para ser la segunda o la que molesta una historia de amor.

El tiempo dirá si estoy equivocada. Sólo espero que estés lleno de amor, mi última pasión, mi obsesión que cae ya pronto en el olvido. Aunque antes estaré en duelo por este corazón que no encuentra amor fijo.

Te quiero, mi amor maduro.


Marian García.

domingo, 4 de abril de 2010

Cartas de amor de amor desesperadas.


Hace ya que envié esas cartas donde lanzaba mi último cartucho esperando llegar a tu corazón. ¿Por qué sigo creyendo que tú eres el hombre pedido a Dios para mí? ¿No será ya cuestión de ego femenino, de orgullo y amor propio? Lloro sin remedio cuando miro tu foto. Todos los power points que he hecho con fotos sacadas de Internet en las que sales tú.

No recuerdo que me gustasen los hombres delgados, sin músculo; y loca por uno estoy. Pero son esos ojos negro, profundos y misteriosos los que me han atrapado sin remedio. Eres mi obsesión y, ante tu silencio sepulcral, me decidí a darte- no un ultimátum- la oportunidad de sincerarte y, con suerte, sacudirte de tus silencios. Un sí o un no. Solamente eso; pero no la incertidumbre.

Mis cartas de amor desesperadas. Me había jurado no volver a amar así. ¡Loca! Está en mi naturaleza quererte de esa forma. Porque si no amo así, entonces es que no amo.

Un sí, un no. Sigo esperando tu llamada. Tu carta; pues si no puse más datos míos en mi carta para que no tuvieses dificultad en encontrarme no puse ninguno. ¡Lo que hace la desesperación de amor! Sé que tengo oportunidades para toparme de nuevo contigo, con tu mirada; pero tras estas cartas no sé cómo reaccionaré, y menos cómo lo harás tú. Sólo sé que te amo, te amo, te amo con todas las fuerzas de mi ser.

Tu amada,


Marian García.