Un lugar donde escribir de todo un poco con un espíritu intimista y positivo.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Amor sereno, amor maduro.


He querido, sí,

mucho este corazón ha sufrido

y mucha la pasión derramada

en la juventud.

Sí, he amado locamente

en mis años jóvenes

y muchos los desamores

pero tú me has enseñado,

mi amor caribeño

la serenidad sin perder pasión.

Tú, que del calor vienes

apagas mi fuego incontrolado

y mi pasión se hace brasa,

calor agradable que dura y perdura.

No puedo negar lo que siento,

mi dulce amigo.

Te quiero y espero por tiempo

este cariño conservar.

Tuya siempre desde el corazón

tu amiga, tu amante.


Marian García.

lunes, 27 de octubre de 2008

La crisis del amor.


Hablando con una vieja amiga comentábamos que el amor está en un estado de crisis parecida a la económica. Según el mundo va cayendo en el desasosiego por su situación monetaria, también pierden sus valores y eso les lleva a no creer más que en ellos mismos... Y eso no es el amor.

El matrimonio es uno de esos casos. Los perfectos enamorados se casan y apenas duran un corto tiempo. No saben enfrentarse al cambio de la soltería a la convivencia y, aunque el amor está ahí, son pocos los que superan las pruebas.

En mis años de soltería- que no son pocos- he podido ver la inmadurez de ciertas parejas; pero es ahora cuando más descubro la poca importancia que se le da al matrimonio; compromiso verdadero de una unión que se espera sea duradera. Yo espero tener esa unión eterna y, aunque no critico a las parejas que desean una relación con la puerta abierta, ¿por qué tener miedo al compromiso si realmente hay verdadero amor?


Marian García.

viernes, 24 de octubre de 2008

Sueños del Estrecho.


Miraba el mar con ansiedad. Era la tercera vez que se arriesgaba y apenas era un muchacho de quince años. El sol quemaba su negra piel mientras esperaba la barca que se llenaría de más gente de la que podría soportar; pero así era la realidad y así el negocio de las mafias que comerciaban con carne humana.

Volvió a mirar hacia el horizonte.

Pronto comenzó a oscurecer y el encargado de llevarlos se apresuró a llevarlos a la frágil barca. Apenas eran las ocho de la tarde y los cien emigrantes más la poca tripulación entró en la Zodiac. La barca comenzó a entrar en el mar y los pasajeros obligados por sus historias comenzaron a rezar por una buena travesía. Sin embargo; Tarek esperaba que los amistosos hombres de uniforme verde al otro lado del Estrecho no descubrieran su presencia. Él sabía que aquellos amables guardias le cuidarían si llegaba mal; sin embargo, en nada que se recuperase lo devolverían a su país.

El mar esperaba a sus víctimas. El Estrecho nunca era un lugar de mar apacible.

La noche cayó y el frío llegó.


Marian García.

martes, 21 de octubre de 2008

Poema de amor al mar.




Te amo desde mi infancia


a pesar de no ser de tierras húmedas


ni ver en mi horizonte


tu tranquila faz.




Te amo, mi playa de paz y esperanza


aunque nunca crecí en tus orillas;


y ahora tú me traicionas


llevándote mi amor amado.




Ahora que recuperada estoy


del adiós de mi marinero apasionado


me robas de nuevo el corazón


llevándote mi esperanza de amor.




¿Por qué me tratas así,


yo que te amo como si mi alma


de sirena fuese?


Yo que tanto te siento.




Mi amor lejano,


que has puesto en el otro lado


de tu hermoso océano.




Tú, mi mar,


¿por qué me devuelves mi amor


con la ingratitud?




¿Por qué me robas el amor


llevándotelo mi corazón


al otro lado del Pacífico?




Mas a pesar de todo, te quiero,


mi mar soñado,


como sirena que sueña con su príncipe.




Marian García.


domingo, 19 de octubre de 2008

Mi amor ecuatoriano.


Busco la razón en mi alma

de este amor que me altera

y me llena en mis soledades.

¿Quién la bruja que me hechizó

con tu amor caribeño

y no me dio oportunidad

de a mi lado tenerte?


Mi vida está sujeta a tu nombre;

mas no sé que cómo quitarte de mi vida,

mi amor lejano,mi alma ecuatoriana.

En Dios espero tu luz, tu corazón,

tu espíritu lleno de pasión

por todo lo que la vida ofrece.

Eres la luz de mis sueños


que en color se ven cuando duermo,

pues no hay grises en la esperanza

y la fe de conocerte y amarte;

quererte y vivir juntos la aventura

de esta vida que sorprende en cada paso.

Mi ecuador eres tú;

mi mar, mi amigo que se hace amor.


Marian García.