Un lugar donde escribir de todo un poco con un espíritu intimista y positivo.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Algo personal.


Hace ya muchos años de lo que voy a contar. Era una niña apenas cuando empecé a escribir antes que a pensar.

Son recuerdos que debería cuidarlos en una sala de un terapeuta; pero me encanta escribir en el blog que es como una sala de un psicólogo. Supongo que por ello somos muchos quienes escribimos un blog; para sacar fuera todas nuestras inquietudes y nuestros recuerdos como terapia propia.

Cuando era niña escribía aventuras de las series de moda. Tenía ese don de mezclar las aventuras de las series de policías norteamericanas con las de aventuras galácticas. Por supuesto; eran invenciones mías sobre lo que ya veía en la televisión- entonces en blanco y negro-; y ese era mi momento.

No era la más popular de las chicas. Entraba y salía al colegio acompañada de mi madre a pesar que estaba mi casa a una manzana de distancia del colegio. En definitiva; era el objetivo de los gamberros.

Pero no todo era malo.

Si no hubiese sido tan tímida habría comenzado allí mi carrera de actriz, pero me daba vergüenza que el chico que me gustaba me diera el beso en los ensayos de "La bella durmiente" y me sustituyeron.

Crecí sabiendo que una excelente y famosa actriz española que triunfa en su segunda madurez con una serie dramática sobre una familia de hacendados del toreo, es pariente lejana mía al ser prima segunda de mi difunta abuela materna.

Supongo que el arte es algo que se aprende; pero también es de genes pues además de escritora, diseño moda y no es por nada, lo hago bien. Y todas las pocas incursiones que he hecho en el teatro han sido regularmente buenas.

Supongo es mi asignatura pendiente.

Lo que sé es cuando llevaba mi cuaderno lleno de aventuras y dejaba de ser la niña de quien burlarse para ser la estrella.

Era mi momento de gloria; mi pequeña venganza de ellos.


Marian García.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Aclaración.


A quienes se acostumbraron en los días pasados a las historias élficas de Eyrvallöne les prometo crear un blog sólo literario para mis cuentos y escribirles la historia tras haberla llevado a un cuaderno de notas primero.


Y os propongo un juego interactivo. Aportemos cada uno de los que entren una parte de la historia. Hagamos de Eyrvallöne un paraíso no mío, sino de tod@s para escapar de la rutina.


Mientras; aquí disfrutaréis de relatos cortos y poemas de amor, desamor, canciones y vídeos que considere adecuados a lo que quise expresar en este blog.


Con cariño y disculpas,




Marian García.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Amor sereno, amor maduro.


He querido, sí,

mucho este corazón ha sufrido

y mucha la pasión derramada

en la juventud.

Sí, he amado locamente

en mis años jóvenes

y muchos los desamores

pero tú me has enseñado,

mi amor caribeño

la serenidad sin perder pasión.

Tú, que del calor vienes

apagas mi fuego incontrolado

y mi pasión se hace brasa,

calor agradable que dura y perdura.

No puedo negar lo que siento,

mi dulce amigo.

Te quiero y espero por tiempo

este cariño conservar.

Tuya siempre desde el corazón

tu amiga, tu amante.


Marian García.

lunes, 27 de octubre de 2008

La crisis del amor.


Hablando con una vieja amiga comentábamos que el amor está en un estado de crisis parecida a la económica. Según el mundo va cayendo en el desasosiego por su situación monetaria, también pierden sus valores y eso les lleva a no creer más que en ellos mismos... Y eso no es el amor.

El matrimonio es uno de esos casos. Los perfectos enamorados se casan y apenas duran un corto tiempo. No saben enfrentarse al cambio de la soltería a la convivencia y, aunque el amor está ahí, son pocos los que superan las pruebas.

En mis años de soltería- que no son pocos- he podido ver la inmadurez de ciertas parejas; pero es ahora cuando más descubro la poca importancia que se le da al matrimonio; compromiso verdadero de una unión que se espera sea duradera. Yo espero tener esa unión eterna y, aunque no critico a las parejas que desean una relación con la puerta abierta, ¿por qué tener miedo al compromiso si realmente hay verdadero amor?


Marian García.

viernes, 24 de octubre de 2008

Sueños del Estrecho.


Miraba el mar con ansiedad. Era la tercera vez que se arriesgaba y apenas era un muchacho de quince años. El sol quemaba su negra piel mientras esperaba la barca que se llenaría de más gente de la que podría soportar; pero así era la realidad y así el negocio de las mafias que comerciaban con carne humana.

Volvió a mirar hacia el horizonte.

Pronto comenzó a oscurecer y el encargado de llevarlos se apresuró a llevarlos a la frágil barca. Apenas eran las ocho de la tarde y los cien emigrantes más la poca tripulación entró en la Zodiac. La barca comenzó a entrar en el mar y los pasajeros obligados por sus historias comenzaron a rezar por una buena travesía. Sin embargo; Tarek esperaba que los amistosos hombres de uniforme verde al otro lado del Estrecho no descubrieran su presencia. Él sabía que aquellos amables guardias le cuidarían si llegaba mal; sin embargo, en nada que se recuperase lo devolverían a su país.

El mar esperaba a sus víctimas. El Estrecho nunca era un lugar de mar apacible.

La noche cayó y el frío llegó.


Marian García.

martes, 21 de octubre de 2008

Poema de amor al mar.




Te amo desde mi infancia


a pesar de no ser de tierras húmedas


ni ver en mi horizonte


tu tranquila faz.




Te amo, mi playa de paz y esperanza


aunque nunca crecí en tus orillas;


y ahora tú me traicionas


llevándote mi amor amado.




Ahora que recuperada estoy


del adiós de mi marinero apasionado


me robas de nuevo el corazón


llevándote mi esperanza de amor.




¿Por qué me tratas así,


yo que te amo como si mi alma


de sirena fuese?


Yo que tanto te siento.




Mi amor lejano,


que has puesto en el otro lado


de tu hermoso océano.




Tú, mi mar,


¿por qué me devuelves mi amor


con la ingratitud?




¿Por qué me robas el amor


llevándotelo mi corazón


al otro lado del Pacífico?




Mas a pesar de todo, te quiero,


mi mar soñado,


como sirena que sueña con su príncipe.




Marian García.